top of page

Hoy somos Niños

  • Foto del escritor: Claudia Salas
    Claudia Salas
  • 19 abr
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 4 may

Tacos, tengo mucho antojo de comer tacos, extraño los tacos de mi país, me imagino el aroma y siento como la saliva recorre mi garganta y llega hasta mi boca. Es gracioso porque varias veces me han preguntado si extraño mi País y la respuesta que siempre doy es "No" y en realidad no es que no sienta nada, al contrario, el recordar los dulces abrazos de mis Papás, la risa tan hermosa de mi mamá, esos hermosos ojos llenos de amor de mi Papá y las pláticas tan profundas de mi hermano me hacen sentir nostalgia.


Pero al estar viviendo mi vida, lo que justo hoy vivo, me llena el corazón de tanta alegría porque jamás en mi imaginación creí que viviría algo como esto, es decir, estoy en China, muy lejos de casa, unas cuantas pertenencias y mi alma vibrante...

 

El día de hoy con los compañeros de Kung Fu, mi maestro y su esposa fuimos a almorzar a la ciudad, vivimos en la montaña así que sentir un poco de civilización de vez en cuando es bueno, amo mi montaña, pero también salir de la rutina me ayuda a refrescar mi mente, cuerpo y alma.

 

Ya estaba esperando este día con ansias porque no solo era almorzar juntos, sino que también jugaríamos algo parecido a lo que se conoce en México como "gotcha" solo que con láser. Así que desde que desperté sentí la energía corriendo por todo mi cuerpo, le di gracias a Dios por éste maravilloso día que estaba empezando y me decidí a disfrutarlo al máximo porque también las 3 semanas pasadas solo había estado entrenando y estudiando, entonces mi cuerpo se sentía exhausto y necesitaba un descanso.

 

Me desperté a las 0835 aproximadamente, me bañé y alisté, hermosa ya estoy así que unos cuantos arreglitos y estamos listas, mi madrina siempre dice "la que es hermosa, hasta el moco le adorna". Conclusión: Solo ocupo un baño para despertar.

 

Cuando me estaba arreglando escuche las voces de mis compañeros en el pasillo poniéndose de acuerdo para la salida y me dispuse a unirme a la plática para saber cómo nos organizaríamos.

Una vez de acuerdo nos distribuimos en grupos para salir. Ya llegando a la plaza para hacer tiempo entre todos y que estuviéramos juntos para almorzar hicimos tiempo comprando lo que ocuparíamos para la semana como fruta y comestibles.


Hoy somos los tres mosqueteros de paseo. Viola, Joseph y Yo.
Hoy somos los tres mosqueteros de paseo. Viola, Joseph y Yo.

¡Increíble! Simplemente fabuloso, diferentes culturas, diferentes países, diferentes idiomas y todos ordenando de comer; "Yo quiero pasta", "¿Qué vas a ordenar tú?, "Tal vez pida pollo", "Quiero comer pizza" "Se me antojan las papas". Para mi sorpresa fuimos a comer en un restaurante con diferentes opciones de comida y para mí que no había probado la pizza en casi 4 meses me hacía feliz ordenarla. Resultado: ¡BUM! Explosión de sabores en mi boca, ¿alguna vez han visto la película Ratatouille? ¿No? les explico a continuación: cada bocado, cada sabor... estaba recién horneada, la masa suave y esponjosa, el queso derritiéndose en mi boca, la salsa se combinaba con los trozos de jitomate y la carne, las especias aromatizaban y enriquecían el sabor; dulce, salado, ácido, todo se combinaba y creaban una explosión de sabores, texturas y aromas perfectos.

 

En una buena comida, la platica no puede faltar.
En una buena comida, la platica no puede faltar.

Disfruté de tomar diferentes bebidas y la plática fue de las mejores partes, todos comiendo y riendo ¿de que hablamos? de cómo es la pasta en Francia, la pizza más rica que han probado en otros lugares, si el sabor y textura de las quesadillas era igual a las de México... Los temas sobraban, las historias fluían y la comida se compartía.

 

Probablemente si esto se lo contara a mi Clau adolescente no lo habría creído o tal vez sí, pero estoy casi segura de que lloraría. ¡Ya estamos aquí mi Joven y hermosa Clau! ya empezamos el viaje, ya dimos el paso, no sé qué va a suceder después pero no hay regreso, seguiremos avanzando, con Dios, seguiremos avanzando.

 

Comida con amigos en Tengzhou, China
Comida con amigos en Tengzhou, China

Cuando terminamos de comer nos alistamos para ir a otra plaza e ir a jugar ese "gotcha". Nos perdimos, fue divertido, no encontrábamos el lugar, pero por fin llegamos. Nos reunimos para ver de qué se trataba el juego, nos dieron nuestro casco y pistola, nos explicaron como usarlos y ¡A jugar! Pensé que solo seríamos mis compañeros, mi maestro y su esposa, pero ya había unos pequeños en el cuarto - laberinto y cuando entramos nosotros se mezcló todo.

 

Jamás había jugado algo así... ingleses, chinos, norteamericanos, mexicanos, franceses, canadienses...todos en un mismo cuarto. Imagina esto: no les entiendo todo, no me entienden todo, gritos, risas, señas... solo apuntas, disparas y recargas, ¡una y otra vez... Amé! lo amé, fue tan relajante reír tanto, gritar, correr, hacer señas, todos nos divertimos, hasta los pequeños que andaban jugando se incluyeron, nos disparaban y nos ayudaban. Todos fuimos niños en ese momento, no importó la jerarquía, la edad, o creencias, jugando éramos solo niños divirtiéndonos.


Shifu, Titouan, Phoebe y Yo en le mismo equipo.
Shifu, Titouan, Phoebe y Yo en le mismo equipo.

Amé cada detalle, desde los pequeños jugando con nosotros hasta mi maestro disparando a matar, fue genial. Corrimos mucho por los laberintos, si nos mataban regresábamos a un punto de reunión a recargar nuestra pistola, revivir y seguir jugando, te cuidas de que no te disparen, disparas más rápido, alerta y agitado, adrenalina en todos lados.


Los pequeños nos hacían señas para seguirlos, nos señalaban a quien disparar e incluso te ayudaban con la pistola si te atorabas y eso fue muy lindo, a mí se me acercó uno y me ayudó con mi pistola a recargar y cuando a él le dieron tomó mi pistola y siguió jugando y eso fue demasiado divertido porque es niño, y cuando uno es niño simplemente juega. Yo me reí demasiando de lo que vi y viví. Mi maestro también se divirtió mucho con los niños y él también se convirtió en uno, todos los hicimos.



 ¡Segunda ronda terminada y seguimos!
¡Segunda ronda terminada y seguimos!

De eso se trata, de jugar en la vida, hay momentos de seriedad, ¡claro! pero no todo el tiempo es así, tenemos la oportunidad de crecer, no siempre seremos niños, llegará la adultes y con ello las responsabilidades pero no solo eso, podemos reír, jugar y disfrutar como si fuéramos niños de nuevo.

 

Nunca creí que viviría una experiencia así y mucho menos en el extranjero, tuve miedo cuando salí de casa, tuve dudas cuando tomé mi decisión de dejar todo, pero me encomendé a Dios y oré mucho, puse todas mis preocupaciones en sus manos y el resultado está siendo maravilloso.

 

Estoy haciendo recuerdos increíbles que quiero compartir con toda mi familia, contar mis vivencias a mis hijos y nietos, me hace mucha ilusión poder contar mi historia, mi vida y las experiencias que tuve gracias a que tomé la decisión de vivir a mi manera.


Al final del día 4 de nosotros decidimos ver la puesta de sol en la montaña y fue espectacular, fue un momento para respirar, ver el hermoso paisaje y agradecer a Dios por el día tan maravilloso que pude vivir.


Mi reflexión: No sabes lo que te espera, donde estas hay comodidad, un sueldo seguro, una cama calientita y comida todos los días, pero ¿y si te arriesgas? tal vez jamás lo imaginaste y aun así las cosas que te sucederán estarán cambiando tu vida de maneras emocionantes, enriquecedoras e inexplicables. La muerte es lo único seguro, entonces ¡sal de ahí! de donde estés, ¡juega, pelea, estudia, trabaja en ti! pero muévete !Hazlo¡ con miedo pero hazlo.

 

Yo creo en ti, y tú ¿crees en ti?

 

Agradecer lo que ya tienes es la mejor manera de recibir
Agradecer lo que ya tienes es la mejor manera de recibir
Puesta de sol
Puesta de sol

 
 
 

1 comentario


Tony
Tony
20 abr

Hola Clau. Que hermosa historia la tuya y que valor, no cualquiera sale al mundo y mucho menos tan lejos.

Sumamente motivante todo lo que nos compartes.

FELICIDADES !!

Me gusta
bottom of page